jueves, 26 de febrero de 2015

EL PROCESO DE PLANIFICACIÓN DE UNA ECOCIUDAD



En el avance hacia una visión sostenible del urbanismo y el planeamiento, primero se ha de identificar qué errores hemos ido cometiendo a la hora de intervenir en nuestras ciudades. El proyecto ECOCITY ha determinado que, analizando el urbanismo actual  obtendremos una serie de deficiencias, variables según el país europeo, que nos van a dar las claves. 

Estas deficiencias que acompañan a la práctica común del urbanismo que contribuyen a agravar los problemas de la ciudad actual, podrían bien resumirse en tres aspectos fundamentales:

La planificación enfocada desde una perspectiva sectorial. El urbanismo actual divide la ciudad en sectores como unidades aisladas y a la hora de intervenir en ellas se analizan solitariamente y no se pretende encontrar una relación con el todo, con el resto de unidades y con la ciudad. Esto da lugar a la aparición de áreas monofuncionales y poco flexibles ante una realidad que es diversa y cambiante.

El planteamiento centralizado y de arriba abajo hace imposible amoldar la intervención a los deseos y las necesidades reales de los futuros usuarios. Las decisiones sobre nuestras ciudades se toman sin participación de la ciudadanía alguna, esto desaprovecha el conocimiento de los mismos, lo cual es un aspecto negativo.

La ausencia habitual de un procedimiento sistemático  para la monitorización y la evaluación de resultados. Esto supone una gran pérdida de información sobre lo que los resultados provocan, que podría ser valioso a la hora de avanzar tecnológicamente así como en la mejora de las herramientas de planificación.

Por tanto, un desarrollo urbano sostenible ha de luchar contra estas problemáticas sin dejar de lado los objetivos generales de integración económica, ambiental y social. El proyecto ECOCITY se ha preocupado de elaborar una articulación de un nuevo proceso de planificación que abarque estos puntos basándose en la sostenibilidad.

Proponen dar un enfoque integrado de planeamiento. Se trata de abordar cada proceso urbano entendiéndolo como algo complejo, que debe interrelacionarse con los diferentes ámbitos y sectores de la ciudad. Todo ello sin descuidar la especificidad del mismo.

Lo primero que sostienen es que ha de hacerse un análisis multidisciplinar. Es decir, establecer una vinculación directa con los objetivos y criterios de la planificación como definir las funciones de las diferentes disciplinas que intervienen en el proceso. Esta cuestión es enormemente enriquecedora para nuestra visión del urbanismo, ya que en la complementación con otras disciplinas podemos ganar grandes aportaciones hacia la sostenibilidad de la ecociudad. El proyecto ECOCITY estructura este análisis en base a: el contexto, la estructura urbana, el transporte, los flujos de energía y materiales, además de utilizarse modelos alternativos basados en la escala de actuación (territorial, metropolitana o urbana).


Pero además no sólo apuestan por este tipo de análisis, sino que éste tenga carácter iterativo. Es decir, repetido y constante. Así las problemáticas que vayan surgiendo de carácter arbitrario y no planeados sean suplidas y se detecten a tiempo las áreas de la ciudad que necesitan de una regeneración o rehabilitación urbana.

Todas estas herramientas de análisis es realmente fructífero desde una perspectiva multidisciplinar donde la participación representa uno de los elementos más importantes de la planificación sostenible. Ya que cuantos más implicados haya en un proceso urbano, mayor conocimiento se acumulará tanto de las problemáticas como de las soluciones. Es decir, nadie conoce mejor una ciudad que sus habitantes y qué mejor análisis de ella que haciéndoles partícipes a la hora de narrar los defectos que en sus barrios, calles se encuentran (conocimiento). Y por la especificidad de cada sector que tiene sus propios intereses, deseos y necesidades con respecto al lugar donde vive y trabaja (conflicto). No puede ser más que efectivo y práctico que los ciudadanos se involucren en el proceso.


Proyecto ECOCITY apuesta entonces por una planificación sostenible desarrollada de abajo arriba que facilita la implicación de las partes y los grupos interesados desde el primer momento y a lo largo de todo el proceso. Y de nuevo fomenta el proceso iterativo también en la participación. Donde las intervenciones no sean  puntuales sino que continuamente se esté consultando con los habitantes en el proceso urbano.

La parte más importante de la intervención comienza una vez que ha finalizado la fase de ejecución. Es la "hora de la verdad" donde se verifican las hipótesis que hemos llevado a cabo en nuestros proyectos, y donde el factor espontaneidad de los fenómenos imprevistos de todos los aspectos que interfieren aparecen. Para ello, es conveniente realizar una monitorización y evaluación de los resultados tras todo el proceso urbano. Normalmente una vez entregadas las llaves al propietario, los proyectos son "abandonados a su suerte". Y lo cierto es que se pierde una gran cantidad de información debido a esta mala práctica. Si esto sucediera como es debido, los ajustes continuos en respuesta a las necesidades que fuesen surgiendo en la comunidad, los procesos urbanos funcionarían adecuadamente a lo largo de toda su vida. En lugar de ello, nos encontramos con procesos urbanos conflictivos donde la transformación y la obsolescencia generan situaciones bastante críticas.

En cualquier caso, la práctica de un urbanismo sostenible conlleva la incorporación de herramientas de seguimiento, control y evaluación en dos periodos diferentes:
  •  Durante la fase de planificación, es decir, durante la etapa previa a la ejecución.  Basándose en un análisis que integre el contexto local y facilite la conexión entre los objetivos, las medidas aplicadas y los indicadores de evaluación (desarrollados en el proyecto ECOCITY).
  • Durante el uso activo de la realidad construida. Debido a que la realidad a menudo difiere con lo planificado, el análisis ha de basarse en un campo exhaustivo y en la aplicación de metodologías adecuadas de consulta, donde la participación de nuevo desempeña un papel importante.
Nuestras maneras de ver el planeamiento y el urbanismo se quedan obsoletas y contraproducentes. La incorporación de estos conceptos sostenibles en el actual ámbito de urbanismo, debería ser motivo de reflexión y de adopción en nuestros sistemas de planeamiento. Así como la transformación hacia las ecociudades ha de ser un reto inminente. 

A+T : HYBRIDS III. Residential Mixed-Use Buildings. Condensador social / Híbrido

  

   

      La sostenibilidad entendida como base para una buena arquitectura adquirirá un carácter y definición distinta según su contexto y momento histórico. Me gustaría dejar de lado aquellos elementos o aparatos que permiten acercar la sostenibilidad a lo medioambiental  y que teniendo su debida importancia, no resultan más que un vestido para la arquitectura. Sin embargo podríamos considerar la sostenibilidad social como un valor eterno y duradero que se refiere al alma de cualquier arquitectura: las relaciones de los seres que la habitan. Para ello me remito al concepto de condensador social.
               
     La sociedad comunista que acoge a Moisei  Ginzburg le obliga a pensar en un tipo de vivienda colectiva donde las condiciones de vida del obrero se ven deterioradas por una falta de espacio que se traduce en una excesiva cesión de intimidad. El planteamiento del arquitecto es en este caso una dignificación de ese espacio íntimo y único que por su estrecha dimensión es indivisible. Será más adelante Perec quién ratifique esta postura cuando nos habla de la cama como “espacio individual por excelencia, el espacio elemental del cuerpo”.
              
     La garantía de un espacio íntimo se traduce en un una cesión de parte de tu espacio privado a la vida pública. Así actividades que antes eran propias de la vida se trasladan a cocinas, lavanderías o guarderías comunes. Se crea un vínculo entre los miembros de la comunidad que reafirma el concepto de vivienda colectiva. Su traducción formal es el edificio de viviendas Narkomfin construido entre 1928 y 1932 por Moisei Ginzburg e Ignaty Milinis, que mediante calles interiores y dobles alturas consigue incorporar las células mínimas de vivienda en bloque y conectarlas con un volumen anexo que guarda los servicios comunes.
               
     Será Le Corbusier quién en 1946 incorpore este concepto a la “Unité d´habitation” concebida como un crucero donde la comunidad se convierte en ciudad, una serie de servicios comunes se agrupan en tres niveles. La cubierta se convierte en el espacio público por excelencia. Este concepto de comunidad cerrada y de bloque aislado que para Le Corbusier constituía un modelo ideal podría resultar socialmente sostenible siempre y cuando la heterogeneidad de sus individuos sea una premisa, es decir, una pequeña muestra de la ciudad en su totalidad. La realidad es otra, el valor del suelo es muy diferente, y una sociedad basada en el capitalismo tiende a sectorizar clases sociales. Ejemplos como las 3000 viviendas nos muestran un modelo de vida urbana que acoge una comunidad incompatible con su contexto próximo. El resultado es una comunidad exenta, una ciudad en la ciudad a la que no quiere pertenecer.

    Estos ejemplos, con más o menos éxito se han pensado desde el individuo, un número limitado de persona que ceden parte de su espacio privado a la comunidad. Cuando a este flujo de relaciones se le une un flujo económico y de intereses privados surge un nuevo concepto, el híbrido. El valor del suelo en la sociedad capitalista tiende a la densificación, a la construcción vertical que Hilberseimer propone en sus modelos de ciudad. Una sectorización de usos que aúna intereses de distintos promotores provocando relaciones entre desconocidos. Un ejemplo de ello es la estación de tren de New York cuando en 1913, se propone la adición de un hotel, uso que económicamente supone una compatibilidad total con el tránsito continuo de pasajeros. Sin embargo, cuando intervienen otros usos, los recorridos y tránsitos pueden presentar incompatibilidades, sobre todo en uso vivienda que es el más delicado.
               
     Un ejemplo de esto puede ser la Torre Velasco en Milán, que en sus niveles inferiores acoge el uso oficinas y comercio, mientras sus plantas  superiores se reservan para viviendas. La convivencia de estos dos usos debe ser tratada con independencia y la sostenibilidad social reside en este caso en que ambos agentes no se intersequen. La hibridación aunque producto de la economía, fortalece la vida en la ciudad permitiendo que por ejemplo, una manzana de oficinas con unas horas de actividad, reciba otros usos que incrementen los flujos en la zona.
               
     Desde el punto de vista de una ciudad contemporánea creo que una arquitectura que borre los límites entre los términos explicados podría producir una sociedad donde distintas comunidades interactúen. Comunidades caracterizadas por la densidad y heterogeneidad, que se intersequen continuamente produciendo relaciones entre sus distintos habitantes pero respetando su individualidad como desconocidos.


Espacios públicos y ordenación sostenible

Espacios públicos y ordenación sostenible


En el libro: “Espacios públicos, espacios privados, un debate sobre el territorio”, Michel Drain tiene una ponencia la cual se titula “Espacios públicos y ordenación medioambiental del territorio”, en ella comenta que desde hace ya algunos años se ha comenzado con la noción de desarrollo sostenible en la cual entra la dimensión del tiempo y la buena gestión del planeta, aunque desgraciadamente se toman en cuenta sólo los aprovechamientos económicos sin tomar en cuenta los costes ecológicos. Es por eso que se pregunta “¿En qué medida los espacios públicos permiten remediar este proceso?” (Drain, 2005).

Disponer de amplios espacios públicos parece ser una oportunidad tanto para llevar a bien una ordenación respetuosa del medio ambiente como para proteger un paisaje y hasta para llevar una política urbana. Michel Drain señala que “los parques regionales y nacionales han permitido proteger especies y paisajes aunque con la dificultad para mantener un necesario desarrollo, además de que tiene sus limitaciones económicas”.

El debate territorial no se puede limitar a nivel regional ni siquiera a nivel nacional, se deben enfocar los problemas a una escala global. La noción de espacio público, fuertemente asociada en el pasado con la de dominio del soberano, rey o nación, y por lo tanto, limitada en extensión y, jurídicamente, a la propiedad, ha perdido su identidad. La gestión razonada y sostenible del espacio tan sólo puede resultar de una voluntad política, la cual se debe enfocar a una política global vista como un servicio público que mantenga el patrimonio natural y cultural y una cierta actividad humana con adaptación al mundo actual.

Con estos aspectos se va imponiendo un concepto de servicio público del espacio, el cual se debe de ir superando poco a poco, por medio de acuerdos internacionales. Para poder lograr espacios públicos y una ordenación sostenible es necesario dejar a lado los intereses económicos y preocuparse más por las condiciones geográficas y sociales.



Bibliografía:
Drain, M. (2005). Espacios públicos y ordenación medioambiental del territorio. Espacios públicos, espacios privados, un debate sobre el territorio. (pp. 15-23).  Bilbao: AGE.

ESPACIOS VERDES PARA UNA CIUDAD SOSTENIBLE.


 Planificacion, proyecto, mantenimiento y gestion – Antoni Falcón

      En este capítulo del libro de Antoni Falcón, se habla sobre la ciudad y espacios verdes, de la sociologia del verde urbano. En las ciudades el espacio publico es el lugar donde la ciudadanía se encuentre. En el ultimo tiempo los centros comerciales y los polideportivos reemplaza el espacio destinado a la recreación, las zonas verdes urbanas.
     Tambien las zonas verdes publicas están pasando a ser utilizadas por las clases sociales mas defavorecidas: jubilados, colectivos de imigrantes, jóvenes sin trabajo o personas que demuestren comportamientos poco respectuosos con el bien común. De aquí resulta una degradación de las zonas verdes publicas. Los centros comerciales con oferta deportiva y de ocio pueden ser una buena solución en países con clima mas fría, pero en países con clima mediteraneana estos no deben tomar el lugar de zonas verdes.
     En grades ciudades es mas difícil para disponer los espacios verdes, pero estos son una necesidad para los humanos. El verde urbano tiene mas funciones aparte de ornamental en un ciudad. En un espacio verde la gente se puede reencontrar con la naturaleza, relacionarse, descansarse y practicar actividades lúdicas y deportivas, pueden encontrar el reequilibro social. En un mismo espacio se pueden situar diversas actividades destinadas a diferentes franjas de edad y también se puede establecer una relación entre los vecinos. El mantenimiento de los espacios verdes es mas fácil en los ciudades a donde se participa de manera activa en el uso, donde la movibilidad en el transporte publico o en la bicicleta se valoran cada día mas.
     El verde urbano puede tener muchos beneficios sociales como: psicológicos, buena relación vecinal, educación ambiental de la ciudadanía, sensación de bienesten de usuario. A la ciudadanía le gusta aquellos barrios residenciales que cuentan con arboles en sus calles y muchos espacios verdes. Tambien los costes sanitarios están influenciados de espacios verdes, los pacientes se recuperan mas rápido si disponían de una vista a arboles, dice un estudio.
    Para un espacio verde bien proyectado, los circunstancias sociales lo envolve y existen cuatro aspectos fundamentales que deben conocerlo del principio: tipologia del barrio (residencial, comercial, etc.), el contexto socioeconomico y la edad de la población y su origen. Estos detalles deben conocerlos, también hábitos y constumbres de los futuros usuarios (contacto con vecinos, agrupaciones y entidades del barrio).
    Las zonas verdes publicas tienen diferentes usos, existen muchas razones y variadas para ir a una zona verde publica como: lúdicos y recreativos, culturales, deportivos, contemplativos o actividades participativos, áreas de juego infantil, espacios de relación para adolescentes, mesas de picnic, pistas de petanca, zonas de reposo y de contemplación, usas agrícolas para colectivos específicos – escuelas, grupos de jubilados o entidades sociales.
    El espacio verde tiene muchas valores, es un espacio de convivencia y de tolerancia que desarrolla un comportamiento cívico, los comunidades educativas. Estos espacios son como aulas en aire libre a donde se pueden realizar una multitud de actividades. Pero también, como cualquier cosa el espacio verde puede crear problemas sociales. A veces la presencia de espacios vegetales puede crear conflictos como causar patologias respiratorias o alérgicas por la acción del polen. Un otro conflicto es provocado de vecinos que utilizan el espacio verde como espacio de aparcamiento y también otro puede ser la presencia de ratas.
    A pesar de estas cuestiones la presencia de vegetación es favorable en los núcleos urbanos y es necesario para el sostenibilidad de un ciudad.


Transformaciones urbanas como recurso sostenible


     Para intentar transformar una ciudad hay que enfocarnos en lo construido ya sabiendo que el modelo de crecimiento extensible no es sostenible. Y para que esa trasformación sea sostenible, tenemos que encontrar, reconocer y solucionar los errores tanto en el urbanismo que en la arquitectura. Mas allá de mejorar el diseño urbano o la calidad de los materiales, tenemos que conocer también la percepción y las necesidades de los ciudadanos.

     Antes de rehabilitar las viviendas que se encuentran en una zona afectada hay que concentrarnos en la revitalizacion del espacio publico de la ciudad consolidada. Por ejemplo en las intervenciones de revitalizacion urbana en Francia ANRU, además de la reconstrucción y rehabilitación de las viviendas sociales por cada barrio, como medidas tomadas fueron también la mejora de los espacios urbanos y creación de nuevas redes viarias para organizar el interbloque, la implantación de equipamientos públicos, escuelas, también de los equipamientos existentes comerciales, culturales y sociales. Podemos también mencionar como ejemplo, el proyecto Eco-metropolis que desarrollaba la regeneración y transformación de la ciudad Copenhague en Dinamarca donde además de proponer viviendas eficientes e innovadoras también se desarrolla la recuperación de grandes espacios industriales abandonados.

     Rehabitar la calle y los espacios públicos desde las plantas bajas logramos revitalizar las zonas afectadas y rehabitar la ciudad. “Ocupar las plantas bajas con talleres, comercios o despachos, sobre todo cuando estos participan de la actividad de la calle y están vinculados a una vivienda, modifica la percepción de la calle.” (Transformaciones urbanas sostenibles, pag. 202) El modelo de ciudad mas sostenible  que “mejor se ajusta al principio de eficiencia urbana y habitabilidad urbana es la ciudad compacta en morfología, compleja en su organización, eficiente metabolicamente y conhesionada socialmente.” (Transformaciones urbanas sostenibles, pag. 243) Dicho esto, considero que para mejorar las condiciones de vida y para vivir de una manera sostenible, tenemos que transformar, rehabilitar y rehabitar la ciudad y las áreas afectadas, antes de proponer y realizar nuevos barrios sostenibles.


Bibliografia:

Desarrollo Sostenible: Transición hacia la Coevolución Global.





La tierra necesita un cambio. Esa es una afirmación que ahora, 15 años adentro del siglo XXI, nos parece evidente. Sin embargo no fue hasta hace unos años cuando se empezó a tomar conciencia de este hecho. En este libro, del que sólo comentaremos la parte de introducción al problema, se dejan patentes los motivos por los cuales el cambio es necesario urgentemente.

Desde la conciencia global debemos tomar la determinación de cambiar el capitalismo individualista  por una distribución de la riqueza más equitativa. El problema de todo reside en la percepción que la gente tiene de avance: Avance en el mundo capitalista es crecimiento. Pero, ¿no sería más justo y razonable pensar en avance como cambio? Pensar en el ser humano como familia residente del ecosistema planeta quizá fuera la solución a nuestro egoísmo consumista.

El crecimiento económico se basa en la constante aportación de recursos naturales al tejido industrial, motivado por el implacable poder que la bolsa tiene sobre la supervivencia de las empresas la cual siempre es impulsora del crecimiento como supervivencia de la bancarrota. Esa esquilmación de los recursos y la destrucción de los ecosistemas son los heraldos de la desigualdad entre continentes, ya que las fuentes de recursos naturales se encuentran principalmente en el mundo subdesarrollado.

Consumo de agua por países
Pero ¿Cuánto puede crecer la economía de forma constante? Si el sur consumiera de la misma manera que los países desarrollados, algo a lo que tienen derecho como mejora de la calidad de vida de los seres humanos, el aumento de consumo de los combustibles fósiles se multiplicaría por diez, los recursos minerales por doscientos por poner un ejemplo. Y no nos olvidemos de que el 20% de la población mundial no dispone de agua potable corriente, que se necesitaría de los ecosistemas circundantes a las poblaciones y de la creación de embalses. Entonces entendemos que el crecimiento económico se hace mediante la incorporación de los recursos ambientales al tejido industrial, como dijimos antes, lo que nos permite calcular de manera intuitiva el límite físico de este crecimiento ilimitado en un planeta finito. Consumimos 1/4 de los recursos primarios globales netos, los cuales son proporcionados por la naturaleza a través de la fotosíntesis (entendemos que los productos cárnicos finalmente necesitan km2 de terreno para alimentarse y que los recursos minerales simplemente no son sostenibles porque no hay una renovación de los mismos) Por lo tanto las posibilidades de crecimiento se limitan a 4 veces el actual, hasta que se ponga en el tejido el 100% de los recursos globales. ¿Y entonces qué? ¿Será ahí donde nos daremos cuenta de que el crecimiento tiene límites? ¿Condenaremos al tercer mundo a un eterno subdesarrollo?


Lo que está claro es que el término Crecimiento Sostenible es una falacia, un oxímoron. Debemos optar por el Desarrollo Sostenible que sea capaz de garantizar la satisfacción de las necesidades de las generaciones futuras.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Artículo. Diez princípios para el desarrollo sostenible.

EL RETO DE LA CIUDAD HABITABLE Y SOSTENIBLE

DIEZ PRINCIPIOS PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE


En el texto, la profesora Ester Higueras, trata sobre 10 principios básicos para construir ciudades sostenibles, aplicado y enfocado a nueva planta, ya sea en nuevas ciudades o en las futuras expansiones de esta. Estos principios, van desde la densidad edificatoria o densidad urbana hasta la variedad en el tipo de edificación para conseguir con esto diferentes tipos de familias viviendo en un mismo lugar.

Actualmente, estos principios son aplicados por ejemplo en las VPO, ofreciendo diferentes tipologías de vivienda en un mismo bloque o intentando hacer partícipes de las zonas verdes a los vecinos, con los huertos urbanos tenemos un gran ejemplo de zonas verdes autogestionadas y autosuficientes y que encima sirven para que los propios ciudadanos saquen beneficios de estos terrenos tratados por el ayuntamiento.
Pero el texto no va más allá de los principios básicos relativamente fáciles de aplicar en construcciones o ciudades de nueva planta, dejando de lado qué podemos hacer en las ciudades que ahora mismo están construidas. Como por ejemplo en cascos históricos se puede hacer que se reutilicen o reciclen los residuos sólidos cuando a veces es imposible que un camión acceda a recoger la basura por muchas calles. O las ciudades que se han expandido tanto que las líneas de autobús o metro son insuficientes, e insostenibles, debido a la poca densidad urbana que se ha ido construyendo a lo largo de la historia de la ciudad.

El verdadero problema de las ciudades es cómo afrontar la sostenibilidad desde las que ya están asentadas, que proyectos o actuaciones pueden hacer los ciudadanos, en conjunto con el ayuntamiento o entidad gestora, para hacer de estas ciudades un poco más sostenibles. Un ejemplo puede ser los arquitectos de Made in Athens, los cuales recogen en su libro cantidad de proyectos sostenibles para realizar en una ciudad muy consolidada, con numerosos espacios pensados por los habitantes de Atenas.

Dentro de estos proyectos, podemos destacar 2 proyectos realizados, de reconversión de vacíos urbanos por los propios usuarios de estos vacíos, los cuales con pequeñas actuaciones reutilizando materiales como neumáticos, tablas o moviendo la tierra, consiguen generar de unos espacios vacíos, sin vida, espacios utilizados por los ciudadanos de los alrededores se desplazan hasta ahí para disfrutar de estas zonas.

El primero a destacar es el “Parque auto gestionado en la esquina entre Navarinou & Zoodochou Pigis” (Págs. 107-111) el cual era un espacio de aparcamiento, a un nivel diferente al de una calle con muchísimo transito y donde normalmente se concentraban indigentes y personas drogadictas, donde mediante un movimiento de tierra, unos columpios autoconstruidos con madera reciclada, la siembra de vegetación típica de la zona y con bancos también autoconstruidos, convirtieron el espacio en un espacio de estancia, con sombra y lugares para el encuentro y el dialogo (propulsor de una de las grandes actuaciones políticas de la Atenas en crisis), utilizado por personas de toda clase social y en el que el mismo barrio se vuelca sobre los espacios y los cuida, generando un pequeño sistema de eco-ciudad.




El segundo espacio “Demosio Sema temporary park” (Págs. 117-120) se trata de un aparcamiento en un céntrico barrio de Atenas (Kerameikos) cerca de un importante yacimiento arqueológico de Atenas, donde se iba a construir un museo de dichos yacimientos y cuando las obras fueron a empezar, los propios ciudadanos se echaron a la calle para pararlas y construir en dicho espacio libre un parque autogestionado donde suceden exposiciones espontáneas que van desde las actuaciones de teatro hasta exposiciones de artistas de la zona que exponen gratuitamente allí sus obras.





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Estimados todos:
Os confirmamos que hemos conseguido concretar unas visitas sobre el terreno para poder conocer situaciones como los huertos urbanos de Miraflores y determinadas situaciones del casco norte de Sevilla, contextos que nos parece importante incluir en el curso.
Con este objetivo, las clases se estructurarán de la siguiente manera:

1-De 11 a 13.00: visita a los huertos urbanos de Miraflores. Quedaremos en la Casa de las Moreras a las 10.45.

2-De 14.00 a 15.00: quedaremos en el espacio cultural Tramallol, en el Pasaje Mallol n-22 (la línea 16 va de Miraflores a la ronda, zona de Macarena-entrada a San Luis)

3-De 16.30 a 18.30: quedaremos en el espacio cultural Rompemoldes, en la calle San Luis n-70 y desde allí pasearemos por el Pumarejo y la Alameda.

Como podéis ver, a un grupo les corresponden las visitas 1y 2. Al otro la 2 y 3 (se organizarán las noticias del periódico según grupos), aunque estamos encantados si os podéis apuntar a toda la jornada. 

El seminario de "Mejoras Barriales"

Así mismo, aprovechamos para comunicar, para aquel que esté interesado, que el Seminario de Mejoras Barriales ha cambiado de sede y se celebrará en la Sede de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Sevilla, situado en el Palacio de la Algaba, en la Plaza de Calderón de la Barca:
El acceso es libre y gratuito hasta completar aforo, por lo que rogamos, confirmen su asistencia indicando:
  • Asunto: Jornadas EUObs y normbre
  • email: bcano@cthabitec.com
Tlf: 952 02 91 25 / Persona de contacto: Blanca cano