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viernes, 10 de abril de 2015
Reanimando Jerez: 42 % área de oportunidad.
La situación que padece el casco histórico de Jerez es de abandono y de pasividad. La infraestructura ya existe, aunque esté en desuso o abandonada. Esta infraestructura se podría dividir en dos realidades: un espacio público que conecta cada punto del centro, y unas edificaciones en mayor parte sin ocupantes o en estado de inhabitibilidad.
La estrategia que se plantea es cuantificar el área de oportunidad total. Se toma como referencia el proyecto de alteración urbana del COA de Sevilla, obra del estudio Sol89. Como si se tratase de una bomba de humo rojo nuestra área de oportunidad se extenderá a todos esos ámbitos urbanos indefinidos que el habitante puede y debe conocer, calles, plazas, ruinas, vacíos, edificios sin uso...El área se convierte en volumen, y nos muestra el potencial existente. Representando un 42 % sobre el total del casco histórico la planta muestra la zona de actuación. Metafóricamente se pretende reanimar el corazón hasta ahora muerto de Jerez, dotándolo de energía materializada en 6 puntos: arte y cultura, hibridación, compacidad, condensación social, conectividad y ayuda económica. La estrategía actua sobre el total del área aplicando los principios de sostenibilidad social, económica y cultural.
jueves, 12 de marzo de 2015
URBANISMO ECOLÓGICO_MEDIR: “ Performalismo”
URBANISMO ECOLÓGICO
MOHSEN MOSTAFAVI con GARETH DOHERTY
Extracto desde
el capítulo:
MEDIR_
“
Performalismo” : medidas medioambientales y urbanismo
SUSANNA HAGAN
El advenimiento rápido de la cultura ecológica es visto por algunos como
la posible muerte de la arquitectura y de la forma, el pasaje a la sola atención
sobre las performances de los edificios.
Pero la misma se podría leer como un desafío para la arquitectura o en escala
mayor, de la urbanística, para poner en discusión y renovar los temas formales
y compositivos utilizando también las palabras de la cultura ecológica.
En los últimos diez años el
desarollo del diseño medioambiental ha producido arquitecturas muy
variadas en su posicionamento ante la tecnología y la naturaleza. De la misma
manera en la escala urbana está hoy provocando dudas:
que
carácter tendrà la ciudad futura? Serà más informal, antidiseño o una masa de
ecosistemas “naturales” excesivamente planificado que distruye la conformación
de la misma ciudad? Que parte de la experimentación tendrá prevalencia? El
estudio estético y formalista o la dirección para una ciudad ecológica?
Como la “ecoarquitectura” es la respuesta entre el binomio arquitectura
y ecología, así el “urbanismo ecologico” es el conjunto entre dos partes que
tendrían que dirigerse hacía la misma dirección y ser uno el complemento del
otro.
Dependiendo de las culturas, los climas, las politicas y las economias estos
establecen relaciones distintas. Asِí, el intento es aquello de tratar del potencial del diseño de las medidas
medioambientales, pero también de sus limitaciones.
Mucha
gente en el mundo de la arquitectura se ocupa de la relación entre naturaleza y
cultura, pero poca gente se focaliza sobra las consecuencias que comporta. De
hecho el rendimiento de la naturaleza está comprometido por el rendimiento
medioambiental de la cultura construida. Todavía, solo mediante medidas durante
el proceso de “construcción” se puede mejorar estos efectos.
El no
costruido asume la misma potencialidad del costruido. Un objetivo futuro es
poder deslizarse entre ecosistemas naturales y artificiales sin percepir corte
entre los dos, crear una continuidad entre la parte urbana y natural para al
final crear un sistema completo y cumplido, un “ecosistema”, un metabolismo
con su complejidad y su propio funcionamiento.
El crecimiento
rápido de las ciudades en la modernidad
hace dificíl el control de una fluidez entre naturaleza y lo construido. La
expansión casi natural de una ciudad se parece a una mancha de aceite que cuanto
más pasa el tiempo, más se toma espacio libre disponible sin dejar huecos.
Entonces
como se puede intervenir? Como controlar esta fuerza de expansión libre y sin
una precisa estrategía medioambiental?
Muchas veces las formas de hacer en la nueva edificación se
limita a poner micro soluciones performatives así que se puede poner la
etiqueta de arquitectura “sostenibles”. Pero si estos no pertenecen a un proyecto
más grande, con un poder más pesado sería como un grano de arena.
Como se puede crear un sistema más
complejo? Hasta donde llevar las medidas?
Las medidas pueden utilizarse sencillamente para evaluar los
inputs y outputs de un determinado lugar o para evaluarlos al comienzo de un
proceso de proyecto para, al final, medir el éxito si se ha conseguido
minimizarlos. Un primer análisis puede llevar a las propriedades
medioambientales específicas de ese lugar, y así mismo pueden ser las bases
para un primer nivel de proyecto.
Entonces una propuesta de intervención puede ser partir desde
los efectos medioambientales y no desde las causas.
Hoy también en el diseño experimental se
utiliza mucho las medidas medioambientales para generar parámetros. Todavía, se tiene que poner atención porque los
productos del ciberspacio la mayoría de las veces están lejos de su realización
real, material; lejos de la realidad. Aún el recurrir al uso
del los parámetros para el proyecto puede asumir una gran influencia en la
construcción del lugar.En el contexto medioambiental esta postura paramétrica
performativa resulta más fácil de ver y ejecutar a escala arquitectónica que
urbanística. En este último caso no existe una relación directa y similar entre
las causas medioambientales y los efectos de diseño porque el contexto es más
grande, tiene más argumentos a los cuales se tiene que dar cuenta.
En el caso de São Paulo, junto con Joana Goncalves y Denise Duarte de la Universidad de San Paolo y
Swen Geiss de R/E/D examinan la interrelación entre las medidas
medioambientales y el urbanismo para desarrollar un proceso de diseño
transferible dirigido por el rendimiento medioambiental, por más difícil que
resulte implementario en una cultura de gobernanza a corto plazo. El Laboratorio de Confort Ambiental y
Eficiencia Energética (LCAEE) escogió un lugar de prueba de 70 hectáreas en
Barra Funda, São Paolo, porque tipificaba muchas de las condiciones de la
ciudad: estar situada cerca del casco viejo, estar perdiendo población, sufrir
inundaciones anuales y otro. Desde un estudio más específico de los aspectos
medioambientales se puede ver que Barra Funda goza de buenas condiciones de luz
natural y régimen de lluvias. El río contaminado al norte si inunda una vez al
año, y hay niveles muy altos de contaminación acústica y del aire a causa de
las vías férreas y de las arterias viarias circundantes. Después del análisis
de las condiciones del lugar se puede pensar como explotar y como intervenir.
El Asoleo por ejemplo sugiere el uso de tecnologías solares pasivas y paneles
solares para agua caliente, mientras que por las aguas se puede pensar en un
sistema de recogida y explotamiento. Este es el punto donde interviene el
binomio proyecto-ecología, una elección de una tecnología incide en el diseño
urbano, así como una decisión proyectual implica una determinada respuesta del
ambiente. Además, se debe tener en consideración la sociedad y la economía del
lugar. Barra Funda cuenta de importantes problemas ecológicos y también de realidades
muy pobres como las favelas. El objetivo de LCAEE y R/E/D consistía en reservar
parte del lugar para la autoconstrucción de unidades de trabajo/vivienda con
componentes fabricados según estándares medioambientales.
Se trata de una reforma
ecológica que tiene en consideración el todo. No termina en la solucción técnica
y performalista de los problemas medioambientales, el objetivo es mucho más
grande y de elevadas expectativas. El proyecto de EnLUDe (Environmentally Led
Urban Design) y R/E/D difiere de
experimentaciones de tipo medioambiental, como pueden ser Masdar de Norman
Foster, quiere trabajar sobre el existente, en ciudades reales con problemas
reales y el objetivo principal es encontrar un compromiso entre diseño
medioambiental y forma urbana.
Por fin, sería interesante poder investigar sobre soluciones idealísticas, pero la
mayor parte restaría utopía. Cada día se tiene que dar cuenta aquella que se
llama realidad y esta es bien diferente da la utopia. Esta podría-tenía ser el
desafío: buscar las medidas más adecuadas, los mejores comprometidos para
intervenir. Por cierto, no es suficiente aplicar pequeñas soluciones medioambietales,
pero de la misma manera, es cierto que cada gran proyecto es vencedor solo si
cada parte de esto funciona, solo si hay una participación compartida, solo si
se utilizan varias medidas que persigan el mismo objetivo.
viernes, 6 de marzo de 2015
LA CONTRADICCIÓN DE LOS VALORES
¿Podrían
convivir naturaleza y ciudad simultáneamente?
Los habitantes
urbanos experimentan la ciudad a través de sus trazados, sin embargo, en las
ciudades existen un gran número de paisajes generalmente ignorados: los
paisajes abandonados - el paisaje de la industria, explotaciones mineras
abandonadas, frentes marítimos, el ferrocarril...-. Así, nos encontramos con
dos paisajes "naturales" que coexisten dentro de la ciudad.
Por un lado, el
paisaje de diseño formalista y estético de los parques y zonas verdes de la
ciudad, basado principalmente en cuestiones estéticas y el cual conlleva un
gran mantenimiento.
Por otra parte, el
paisaje de vegetación urbana naturalizada, lugares inundados, en definitiva,
las partes olvidadas y abandonadas de la ciudad. Se suma a este el paisaje
vernacular que surge en los callejones ,en lo alto de los tejados y en los
patios traseros de las viviendas.
Se produce así un
conflicto en los valores medioambientales de la ciudad, una contraposición
entre un paisaje formalista y estético y otro, natural y abandonado. Esto nos
conduce a una cuestión, ¿cuál de los dos paisajes está realmente más
abandonado? ¿el formalista, que no sostiene vida salvaje alguna, o un paisaje
abandonado como sería un frente marítimo, el cuál puede llegar a tener un
número elevado de especies de plantas y aves?
Esta cuestión nos lleva a reflexionar acerca
de los paisajes verdes introducidos en la ciudad. Se trata de un paisaje con
muy poca conexión con la dinámica de los procesos naturales, aunque ha sido
considerado por excelencia como una expresión de valor estético y espíritu
cívico. Sin embargo, el otro paisaje sí que representa la vitalidad de los
procesos naturales que actúan en la ciudad, que a pesar de ello se considera un
terreno necesitado de renovación urbana, un paisaje abandonado.
Si realizamos una comparación
entre la flora y la fauna de los dos paisajes, el terreno desocupado tiene una
mucho más rica que un parque urbano o el jardín de una vivienda. Sin embargo
todos los esfuerzos por parte de la ciudad van dirigidos a aquellas zonas
verdes urbanizadas y no a la recuperación de las áreas abandonadas o parques en
la periferia de las ciudades, que por otra parte, esta recuperación implica una
reducción de la diversidad más que su aumento ya que el paisaje autóctono es
remplazado por otro cultivado.
El paisaje
formalista se ha impuesto sobre la diversidad natural original, quizás sea este
el que debería estar sujeto a una rehabilitación. Ya que hablamos de un paisaje
que se ha buscado un lugar consagrado en la ciudad, y que se trata de una
aplicación universal a la hora de crear espacios urbanos. Tal vez por eso, por
su característica de universal, pueda considerarse el paisaje más abandonado.
Para resolver estas
contradicciones paisajísticas que se producen en la ciudad, ha de buscarse una
visión más ecológica que permita la cohesión del paisaje urbano así como las
personas que lo habitan. Una nueva perspectiva que propone incluir espacios
desestructurados social y espacialmente, que por lo general no constituyen
parte de la imagen de la ciudad.
NATURALEZA
Y CIUDAD_MichaelHough
Ecología
urbana: una remodelación de las ciudades
Etiquetas:
Cidoncha Díaz Raquel,
Variables de sostenibilidad
lunes, 2 de marzo de 2015
Urbanismo Ecológico
¿Por qué urbanismo ecológico?
¿Por qué ahora?
Mohsen Mostafavi
El mundo del siglo XXI se
queda en completa transición, el crecimiento de las ciudades fueron tan grande
cómo el desarrollo de las nuevas tecnologías, mientras eso antiguas economías
estables están ahora en crisis. La población mundial todavía sigue creciendo y
el consumo tampoco disminuye, en verdad es que la migración de zonas rurales a
las urbanas aún es constante. Eso todo genera una explotación de los recursos
limitados de lo planeta. Así, las ciudades acaban por sufrir duras
consecuencias por este modo de desarrollo insostenible y desenfrenado. En este
contexto aún hay mucho escepticismo con relación a alternativas para un
urbanismo más ecológico y también cuanto al diseño sostenible.
Al principio se parece un
oxímoron tratar de conceptos de ecología en la ciudad, es decir, ¿Cómo puede la
ciudad, un sistema consumista de recursos de todos los tipos, caminar no en
paralelo, ni cruzándose, y sí en la misma línea con el pensamiento ecológico?
Esta es la complexidad de lo pensamiento del urbanismo ecológico, buscar
respuestas y todavía que sean practicable, es lo que intenta él.
A empezar por la escala de
intervención que se debe pensar y tomar como problema. Ya hace un tiempo existe
la preocupación con respecto a eficiencia de los edificios, hasta mismo
cualificación por medio de certificados, por ejemplo el LEED. Pero, el error
está en la escala de la intención, de la preocupación, no se puede preocuparse
solamente con la escala edificio, no. Tenemos que evolucionar esta mirada a los
aspectos de la ciudad, de la región teniendo en cuenta aspectos sociales,
políticos, económicos y medioambientales. Así, que se crie un urbanismo que
también valore y relacione el valor cualitativo das cosas, no solamente el
cuantitativo.
“¿Pero
tenemos acaso alguna capacidad para intervenir en los recursos que nuestras
ciudades tienen que ofrecer? ¿Cuáles son las pautas para evaluar el impacto que
un edificio tiene en la ciudad, no solo en función de su apariencia estética,
sino también de su comportamiento ético?”
Mohsen
Mostafavi.
Al cuestionarse sobre este aspecto de la capacidad de
intervención y que pautas tenemos que elegir, el autor transmite o que es tan
importante para mí en esta corriente del urbanismo, que es necesario ter en
cuenta que el bien estar del individuo y del grupo es una relación de
dependencia de ambos. Esto se parece demasiado claro, pero, que a partir de eso
debemos intentar crear una nueva forma de imaginar este dicho diseño, esta
imaginación creativa que tiene capacidad de solucionar, pensar y discutir soluciones.
El urbanismo ecológico intenta así traer de vuelta
aspectos generales de la vida en grupo son ellos la colaboración, la organización
social más efectiva, una integración de los individuos. Sin embargo reformular
lo que se entiende como “urbanismo” y “diseño urbano”. De modo que “… el
urbanismo ecológico sea una práctica que utiliza una multiplicidad de métodos,
herramientas y técnicas, tanto antiguos como nuevos, en un marco
interdisciplinario y colaborativo en relación con el urbanismo, pero
desarrollado a través de la lente de la ecología. Estas prácticas deben
dirigirse a la adaptación de las condiciones urbanas presentes, así como a los
planes para nuestras ciudades futuras” (MOSTAFAVI, Mohsen. Pg 26.)
Otra dificultad que se puede encontrar en la formulación
de un urbanismo ecológico es conseguir aislar cada punto a ser discutido y
pensado, al mismo tiempo que se hace necesario la existencia de un
multidisciplinario de conocimientos y acciones. Y al fin tomarse estrategias
que sean en variadas escalas y sintéticas cuanto a la tomada de decisiones.
El autor también cita Branzi que sin duda alguna
contribuye para el entendimiento de este nuevo urbanismo que esta por formarse.
Según Branzi, esta nueva mirada del urbanismo debe pretender ter una capacidad
de reversibilidad, poseer un carácter provisional y de estar en constante
evolución, proponer también un modelo que tenga más cohesión. Eso es decir, que
las intervenciones tengan una mirada al futuro, que sean capaces de
evolucionaren de acordó con el tiempo, con las nuevas necesidades que puedan
surgir, y también en un estado coheso, no sólo en una escala del barrio o la
ciudad si no en una región.
Esta nueva mirada de urbanismo debe valorar puntos de
cuestiones cómo la densidad, tanto en ciudades asiáticas que sufren con un
crecimiento desenfrenado de sus metrópolis que demuestran la incapacidad actual
de solucionar este problema por medios ultrapasados de intervenciones
urbanísticas, también ciudades cuya densidad se estaciona y necesita de planos
estratégicos muy diferentes. O sea, densidad, adaptación, flexibilidad,
movilidad, comunicación nos más diferentes casos por todo el mundo es uno de
los objetivos, que no es fácil, del pensamiento urbano actual.
Por fin, la idea que se
concluye el texto es curiosa y muy interesante que es “el desacuerdo”. Pero, el
descuerdo no cómo desestabilidad o desentendimiento si no cómo una forma de ser
relista, pues, sabemos que mejor do que intentar tomar decisiones dichas
imparciales, entretanto que contienen sí valores y intenciones. Intentar crear
espacios públicos que sean dinámicos e agónicos, este debe ser un objetivo a
buscarse si en verdad lo que intentamos es una verdadera democracia en este
nuevo urbanismo. Así, lo que se entiende por esta nueva vertiente del urbanismo
es que las soluciones no son simples, o mismo crear edificios más eficientes
energéticos, no. Es trabajar en una escala que amplía el pensamiento, que reeduca las relaciones
urbanas, y al fin, generar soluciones concretas que trabajen o ahora sin
olvidarse de ser flexible al futuro.
Urbanismo Ecológico. Havard University Graduate School of Desing/ Lars Müller Publishers, Cambridge (Mass.)/Baden,2010.
domingo, 1 de marzo de 2015
La Ciudad: Salud y Enfermedad
La ciudad: salud y enfermedad
PROYECTAR CON LA NATURALEZA
El
ya fallecido G. Scott Williamson formuló la siguiente cuestión: ¿acaso la salud
es solo la ausencia de enfermedad?
Lo
que más distinguió a Williamson fue su seguridad en que la salud del indivíduo
era tan reconocible como la enfermedad.
Para
probar que la hipótesis de que la salud del individuo dependía de la salud de
la familia e incluso de la comunidad, éste fundó el Peckham Health Center.
Él creía que la salud física y mental y la social eran atributos unificados y
que había aspectos del medio físico y social que eran sus corolarios.
Williamson
murió sin la prueba que buscaba, pero seguro de que su hipótesis era
cierta.
Parece
que la Tierra es adecuada para la vida, que el organismo y la especie se
adaptan al medio natural. Si esto es así, entonces la comunidad adaptada es
entonces creativa.
La
forma es significativa y muestra las capacidades de adaptación del
organismo.
Si
la salud es una síntesis de los factores de creatividad y adaptación, entonces
tenemos a mano una herramienta de gran valor para el diagnóstico y el remedio.
El
tipo de enfermedad variará con las tendencias genéticas, el grado y la
naturaleza de las causas del estrés. Nos es suficiente saber que la salud se
manifiesta en ciertas zonas y ciertas gentes y la enfermedad en otras. Si
podemos identificar las zonas de salud y enfermedad, podemos entonces pasar a
asociar los factores del ambiente social y físico que se identifican con ambas.
Ian
L. Mcharg impartió un curso titulado "ecología de la ciudad" el cual
fue un intento de reunir la información que habían impartido los ecologistas y aplicarla a los problemas
de la ciudad en la que el determinismo
ecológico campa a sus anchas.
Éste
consideró esta experiencia como una tarea difícil pues según él los ecologistas
buscan siempre los medios más naturales, los menos alterados por el hombre, y,
con mucha prudencia, han evitado señalar al hombre como agente contaminador.
Ante
esta escasez de ecología humana e intrigado por los textos de Williamson, Ian
trató de identificar, junto a un grupo de estudiantes, los ambientes
específicos de la enfermedad (física, mental y social) en la ciudad de
Filadelfia que permitiría a las generaciones futuras estudiar la correlación
existente entre enfermedad y ambiente.
Como
planificadores, arquitectos paisajistas
y arquitectos nuestro trabajo consiste en manipular el medio físico, pero
somos conscientes de que los procesos sociales son importantes para las
profesiones relacionadas con el diseño y la planificación. La adaptación
fisiológica es lenta, es más fácil manipular el entorno.
Con
este objetivo se pueden reunir todas las estadísticas existentes sobre las tres
categorías de salud y, además, recopilar información sobre parámetros
económicos, de origen étnico, calidad de la vivienda, contaminación del aire y
densidad.
Los
datos se dividen en tres categorías:
incidencia máxima, intermedia y mínima y se representan en mapas con transparencias
de manera que se puedan ver qué factores coinciden.
Con
estos parámetros se puede hacer un estudio nada sofisticado (cualquier
estudiante de estadística podría hacer algo mejor), pero sí bastante intuitivo
sobre la relación de enfermedades-salud con las zonas de una ciudad, cetro,
extrarradio, norte, sur...
Se
realiza la influencia de factores tales como:
-
Tipología de la enfermedad: enfermedades físicas (diabetes, tuberculosis,
sífilis...), sociales (homicidio, suicidio, alcoholismo, hurto, violación...),
mentales, contaminación (polvo en suspensión, polvo depositado, índice de
sulfatos...), de origen étnico, factores económicos...
En
estos mapas de ciudades tipo se
puede observar como en cada una de las tipologías, con un índice de acierto de
un 90% podemos asegurar que la mancha negra, (aquella en la que confluyen las
distintas subdivisiones de manchas) estará en el centro del mapa, de lo cual se
pueden obtener conclusiones tan obvias como recalcadas que el mayor problema de
salud en las ciudades, en gran parte, y por desgracia relacionado con la
arquitectura está en el centro de cada una de las ciudades que habitamos.
Existen
mapas que por desgracia están "manchados" en su totalidad por alguna
tipología, pero todos coincides en que en el centro es donde esa mancha se hace
más fuerte.
Al
igual que podemos extraer de estos análisis que las enfermedades físicas se
generan como ya hemos dicho siempre en el centro,
es curioso observar como las mentales lo hacen en ocasiones más en el sur (por
ejemplo en agresión con agravantes o violación)... como la contaminación se
centra más, curiosamente, en este caso en el este (donde se concentra el
polvo)... y como las enfermedades mentales, se distribuyen por toda la amplitud
del mapa sin dejar constancia de que el factor geográfico sea relevante.
Tras
este estudio se puede analizar, como ya hizo Ian en Estados Unidos, como
influye, en este caso en nuestro pais, la arquitectura en la enfermedad y,
mucho más importante, en la salud, con el objetivo de mejorar, en la medida de
lo posible, los aspectos en los que, como arquitectos podamos hacerlo.
Ian Mcharg, "La ciudad: Salud y Enfermedad"
Etiquetas:
García Guillén Borja,
Variables de sostenibilidad
viernes, 27 de febrero de 2015
El diseño en la sostenibilidad
“Una ciudad bien
diseñada es la única forma
sostenible de comunidad”
sostenible de comunidad”
Esta frase nos remite al primer libro que citamos en este articulo,
“De la cuna a la cuna” donde recopilamos una serie de conceptos sumamente
importantes los cuales tenemos que tener en cuenta
a la hora de hablar de
sustentabilidad. Uno de los principales problemas que nos plantea el libro, es
el de la Eco - eficiencia. Cuando
hablamos de la sustentabilidad tenemos que saber distinguir entre lo eficiente
y lo efectivo. Muchas veces llegamos a creer que lo menos malo, es bueno, lo cual es completamente erróneo. Hablando
a una escala pequeña, como
un envase, si se pretende reducir el problema no
se trata de reciclar más, sino de tirar menos. Cuando solucionamos un problema
desde
el mismo problema, creamos soluciones temporales y aparentes las cuales
no traen ningún beneficio a largo plazo. Por ejemplo, la verdadera solución en
este caso seria diseñar algo que a la hora que se deseche, el envase sea igual
de productivo que el propio producto. Hablar de sustentabilidad es mirar hacia
adelante y pensar a futuro. Como nos explica el libro de forma muy clara, hay
que ser efectivos, no eficientes si lo que buscamos es un
cambio.
a la hora de hablar de
sustentabilidad. Uno de los principales problemas que nos plantea el libro, es
el de la Eco - eficiencia. Cuando
hablamos de la sustentabilidad tenemos que saber distinguir entre lo eficiente
y lo efectivo. Muchas veces llegamos a creer que lo menos malo, es bueno, lo cual es completamente erróneo. Hablando
a una escala pequeña, como
un envase, si se pretende reducir el problema no
se trata de reciclar más, sino de tirar menos. Cuando solucionamos un problema
desde
el mismo problema, creamos soluciones temporales y aparentes las cuales
no traen ningún beneficio a largo plazo. Por ejemplo, la verdadera solución en
este caso seria diseñar algo que a la hora que se deseche, el envase sea igual
de productivo que el propio producto. Hablar de sustentabilidad es mirar hacia
adelante y pensar a futuro. Como nos explica el libro de forma muy clara, hay
que ser efectivos, no eficientes si lo que buscamos es un
cambio.
Hablando a una escala mayor, nos encontramos con uno de los desafíos más grandes de un arquitecto
y de un urbanista, el diseño de las ciudades. Necesitamos detenernos un momento y pensar de que forma la manera
en la que diseñamos las ciudades puede afectar o beneficiar la calidad de vida de
las personas. Por ejemplo, hablando de eficiencia y tomando el ejemplo del coche, no se trata de diseñar coches "más sanos" sino de diseñar ciudades que no necesiten coches. Citando el libro del arquitecto danés Jan Gehl, “La vida entre
los edificios”, recopilamos dos tipos de ciudad muy importantes:
Las ciudades invadidas y diseñadas para el vehículo, en la cual la
interacción entre las personas y la calidad de vida de la gente se han visto seriamente
afectadas. Este tipo
de ciudades que tienen grandes distancias entre los
comercios y las viviendas, espacios públicos invadidos por el trafico vehicular
y edificios construidos desmesuradamente y a gran escala, han ido consiguiendo
no solo una desintegración social sino una repercusión significativa al
problema del medio ambiente.
de ciudades que tienen grandes distancias entre los
comercios y las viviendas, espacios públicos invadidos por el trafico vehicular
y edificios construidos desmesuradamente y a gran escala, han ido consiguiendo
no solo una desintegración social sino una repercusión significativa al
problema del medio ambiente.
Por otro lado las ciudades a escala humana, pensadas para el
peatón. Estas son ciudades con menor distancias para recorrer a pie o en bicicleta, edificios
a menor escala, dimensiones considerables en las calles, espacios públicos y
áreas comunes más atractivas para la sociedad, entre muchas otras cosas. Todo esto, teniendo como objetivo principal la interacción de la
gente, no el edificio en sí.
Estas serían las ciudades con vida en las cuales los edificios se vuelven solo un suplemento para vivir.
BIBLIOGRAFÍA
De la cuna a la cuna, William
McDonough.
La vida entre
los edificios,
Jan Gehl.
los edificios,
Jan Gehl.
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